¿Qué ocurre si cuando la pandemia termine aún siento ansiedad y depresión?

La humanidad se encuentra en vilo a la espera de que la pandemia finalmente toque su fin. Aún no se vislumbra una fecha, ni siquiera aproximada, de cuándo esto podría llegar a ocurrir. Sin embargo, antes de continuar proyectándonos hacia ese futuro ideal de un mundo libre de pandemia, es importante saber que es totalmente posible, e incluso probable, que la depresión y la ansiedad no desaparezcan como por arte de magia solo porque las posibilidades de contagio se hayan extinguido.

Los meses de confinamiento nos han llevado al extremo de nuestra capacidad de tolerancia y, en muchos casos, la depresión y la ansiedad se han instalado en nuestro estado de ánimo.

¿Qué hacer, entonces, si cuando la pandemia termine, nuestra sensación de angustia continúa intacta? Abordaremos una serie de técnicas avaladas por la ciencia, que te permitirán reducir estas condiciones y reemplazarlas por bienestar.

¿Cómo lidiar con la depresión y la ansiedad en la era postpandemia?

Padecer de depresión o de ansiedad una vez el mundo esté libre de pandemia, es algo que nos puede afectar gravemente en la esfera personal y profesional.

¿Qué ocurriría si no quieres volver a tu trabajo, si te niegas a volver a tener pareja o si te da pánico reinsertarte en la vida social?

¿Te imaginas una vida puertas adentro por el resto de tu vida? Si ya has considerado esta posibilidad, es probable que tu ansiedad y depresión hayan encontrado un campo fértil en tus miedos y en tu incertidumbre. Por tal razón necesitas desaprender lo aprendido en estos últimos años

El confinamiento ha hecho de las suyas y, lo que hoy vemos como una solución tortuosa, mañana podría haberse convertido en una nueva adicción en nuestras vidas: la del aislamiento preventivo o, en muchos casos, por comodidad.

Sin embargo, somos seres sociales y eso es algo que la pandemia no logrará cambiar. Para continuar siendo quien siempre has sido, pon en práctica las siguientes estrategias y tu ansiedad y depresión le cederán paso al curso natural de las cosas:

Aprende a lidiar con la incertidumbre

No saber lo que ocurrirá suele producirnos una cuota de estrés demasiado pesada de cargar. No obstante, nuestra tarea dista mucho de tener que prevenir el futuro. Por lo tanto, parte de nuestro aprendizaje debe centrarse en practicar cómo tolerar la incertidumbre.

Esta es una destreza que debe adquirirse de a poco. De lo contrario, el querer dominarla de la noche a la mañana nos generará más ansiedad de la que ya hemos acumulado.

Consiste en realizar una práctica diaria que nos aleje de buscar la certeza en todo momento.

Una buena forma de empezar es dejar de consultar el clima cada día. Por supuesto que si debes salir de pesca a unos cuántos kilómetros de la costa, sería demasiado imprudente no consultarlo, pero puedes comenzar por prescindir de esta consulta cada mañana al levantarte o cuando se aproxima el fin de semana.

De a poco, tu ansiedad con respecto a la incertidumbre irá mermando.

No combatas la ansiedad con compulsiones

La ansiedad es un sentimiento muy tramposo: cuanto más haces para quitártela de encima, más se aferrará a ti.

Una forma a la que suele recurrirse para hacerla desaparecer es adoptando comportamientos compulsivos, tales como leer las noticias acerca de la pandemia de forma permanente o buscar conversaciones acerca de ella con nuestros familiares y amigos.

De esta forma, lo que logramos es distraer a nuestro cerebro para que la ebullición de la ansiedad se calme. Y esta técnica es efectiva, pero a corto plazo. Lo que logramos, en definitiva, es anestesiar nuestra ansiedad mediante acciones que buscan encontrar respuestas que nos calmen. Todo esto requiere de un gran desgaste de energía, por lo que la ansiedad se irá a dormir por un rato. Sin embargo, cuando resurja, lo hará de forma mucho más virulenta, porque la habremos alimentado.

Una posible solución para este problema es aceptar que la ansiedad es un sentimiento humano, de modo que debemos dejarla entrar y recorrer nuestros pensamientos, pero aguantándonos de no hacer nada compulsivo para dejarla fuera de combate por un rato.

Permítele que te invada y no hagas nada para quitártela. De a poco, ella se irá porque no encontrará asidero en su sistema de pensamientos.

Haz un recorrido por tu resiliencia

Es una característica muy humana el sobre dimensionar el daño que una situación negativa nos puede hacer, al tiempo que subestimamos nuestros recursos para salir adelante. La propuesta es que hagas un poco de historia personal: ¿Cómo te ha ido en otras ocasiones en las que algo externo te golpeó y tuviste que apelar a tus herramientas mentales, emocionales y físicas para salir adelante?

Eres un sobreviviente de la vida, porque la existencia está llena de desafíos a superar. Si has podido antes, no hay dudas de que la pandemia no podrá contigo.

Recurre a la concienciación

Muchos de los miedos son irracionales. Por lo tanto, al no encontrar razones lógicas de donde sustentarse, generan ansiedad y, eventualmente, depresión. En cambio, si te conciencias, estarás apelando a tu costado más lógico.

Por ejemplo, si tu miedo es volver al trabajo, piensa que lo necesitas para sobrevivir. Entonces, tienes miedo a salir a la calle porque crees que la pandemia volverá y te matará. Sin embargo, es mucho más probable que tus pérdidas sean mucho mayores si te quedas en casa y no generas ingresos.

Ante la ansiedad provocada por los miedos irracionales, el mejor antídoto es recurrir a la lógica.

Tienes en tus manos cuatro estrategias que te ayudarán a salir adelante cuando la ansiedad y la depresión quieran apoderarse de ti. Si después de practicarlas aún sientes que necesitas ayuda, no dudes en agendar una consulta de atención profesional para frenar el avance de la depresión y de la ansiedad.

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